Entre los Valles Calchaquíes, sobre las faldas del cerro Alto Rey, se encuentran las Ruinas de Quilmes, uno de los principales yacimientos arqueológicos de la Argentina y un sitio cargado de historia y memoria ancestral.
Un asentamiento preincaico
El poblado surgió a comienzos del siglo IX y llegó a contar con 6.000 habitantes calchaquíes, que construyeron un sistema de muros y terrazas de piedra para organizar la vida comunitaria, protegerse y aprovechar los recursos de la región.
Resistencia y tragedia
Los quilmes se destacaron por su férrea resistencia frente a los conquistadores españoles: enfrentaron el asedio durante más de 130 años, hasta ser vencidos en 1667. Tras la derrota, unos 2.000 indígenas fueron trasladados forzosamente a la actual ciudad bonaerense de Quilmes, pero solo 300 sobrevivieron al exilio.
Testimonio vivo de un pueblo
Hoy es posible recorrer el sitio arqueológico acompañado por guías descendientes del pueblo quilme, quienes transmiten la historia y cosmovisión de sus ancestros. Aún se conservan los morteros originales y herramientas de piedra, testigos de la vida cotidiana en la aldea.
Cómo llegar
Las ruinas están ubicadas en Tucumán y se accede por la Ruta 307, en el camino que une San Miguel de Tucumán, Tafí del Valle y Amaicha del Valle. El sitio forma parte de los circuitos culturales y turísticos más importantes del Noroeste Argentino.
Un patrimonio invaluable
Más que una atracción turística, las Ruinas de Quilmes son un espacio de memoria y reflexión sobre la resistencia de los pueblos originarios y su legado cultural, que aún hoy late en el corazón de los Valles Calchaquíes.
