🌍 El inicio de un sueño
La historia de Lucía comenzó a los 21 años, cuando visitó Escocia por primera vez y quedó cautivada por sus paisajes y cultura. Aquella experiencia despertó en ella el deseo de mudarse a Europa, pero antes decidió buscar una forma de viajar y trabajar al mismo tiempo.
La oportunidad llegó en 2022, cuando consiguió empleo como consejera juvenil en un crucero. Durante seis meses navegó por Estados Unidos, Canadá, Bermudas y el Caribe, despertando cada día en un puerto diferente.
🚢 La vida a bordo
Más allá del trabajo, la vida en el barco significó una experiencia única: conocer gente de todo el mundo, disfrutar de fiestas, recorrer destinos soñados y, al mismo tiempo, ahorrar dinero al no pagar comida ni alojamiento.
Ese primer contrato fue tan enriquecedor que decidió embarcarse nuevamente en 2023, esta vez en un crucero europeo que la llevó por España, Francia, Italia, Croacia, Grecia y Montenegro.
"Cada escala era una nueva aventura, desde pasear por las calles de Roma hasta perderse en la costa croata", recuerda Lucía.
💘 Amor en alta mar
En esa segunda travesía conoció a Iván, un croata, con quien compartió momentos inolvidables a bordo. Juntos decidieron dejar la vida de cruceros para iniciar un proyecto en tierra firme.
Eligieron Bergen, en Noruega, una ciudad rodeada de fiordos y montañas, reconocida por su calidad de vida y su encanto natural. Allí trabajan en una empresa turística que organiza excursiones para cruceros, manteniendo el vínculo con el mar y los viajeros.
🌄 Un nuevo hogar en Noruega
Hoy, Lucía disfruta de su día a día en Bergen, donde combina trabajo, viajes y planes de futuro junto a Iván. Su próximo sueño es abrir una tienda de vinos y seguir aprendiendo idiomas para integrarse aún más a la cultura europea.
Su historia refleja cómo los viajes pueden cambiar el rumbo de una vida: de San Isidro a recorrer el Caribe, Europa y finalmente establecerse en Escandinavia, siempre guiada por la pasión de descubrir el mundo.
